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Son muchos los que pasan por la ciudad de Madrid sin saber que a pocos kilómetros existe un Parque Nacional donde las condiciones de alpinas se mantienen la mayor parte del año. Peñalara es el nombre de la montaña más alta de la Comunidad de Madrid y de esa sierra cercana.

La cima de Peñalara no se ve desde la ciudad de Madrid pero sí son visibles muchas de las montañas que la ocultan y que forman parte de la Sierra de Guadarrama. Desde algunos sitios del Norte y Oeste de la capital y, por supuesto, desde los edificios más elevados, es posible ver el perfil serrano que ocupa todo el territorio septentrional y occidental de la comunidad madrileña. La Sierra de Guadarrama forma parte del Sistema Central, uno de los cinco principales sistemas de montañas que salpican prácticamente toda la geografía de la Península Ibérica.

Una parte de estas montañas que está en territorio de Madrid y de la vecina provincia de Segovia, al norte, es conocida con el nombre de Guadarrama, palabra de origen árabe que también da nombre a uno de los ríos principales de la Comunidad de Madrid y que significaba río de las arenas (Qued- Ram). Guadarrama o, como los madrileños suelen llamarla, la Sierra, es uno de los principales lugares de esparcimiento los fines de semana y lugar de segundas residencias y, cada día más, un sitio donde muchos madrileños tienen su casa y desde donde día a día bajan a Madrid a trabajar aprovechando las buenas comunicaciones en tren de cercanías.

Los valles de Guadarrama están a una altitud que ronda los 900-1.000 metros sobre el nivel de mar, lo que garantiza unos veranos mucho más suaves que en la ciudad de Madrid, cuya altitud media ronda los 680 metros. Las cimas de las montañas están por encima de los 2.000 metros, destacando Peñalara como la cima mayor de toda esta parte de la cordillera con 2430 metros.

Un ecosistema alpino en Madrid

La Sierra protege a la ciudad de Madrid de los vientos del Norte y la importante diferencia de altitud y su exposición hace que las condiciones climáticas sean muy distintas. Evidentemente, esto hace que fauna, flora y orografía sean sorprendentemente distintas entre la meseta donde se asienta la ciudad y las alturas serranas. Los bosques mediterráneos en las zonas bajas y los pastos, bosques de coníferas y robles es lo que abunda en las laderas de las montañas, a partir de los 1800-1900 metros de altitud el bosque desaparece y la vegetación rastrera se mantiene hasta la zona de cumbres por encima de los 2100 metros donde apenas hay vegetación. Además de esta flora alpina en el corazón de un país mediterráneo, la variedad de fauna de todo tipo incluyendo corzos, ciervos, lobos, gato montés…ha hecho que merezca la calificación de Parque Nacional.

El macizo de Peñalara tiene además unas características geológicas casi únicas en estas montañas que son los restos evidentes del glaciarismo de hace 40.000 años cuya manifestación más importante son sus lagunas y lagunillas de origen glaciar de las que la Laguna Grande o Laguna de Peñalara es el máximo exponente.

El clima en Peñalara es el propio de zonas alpinas y sus condiciones ambientales están dentro de lo que se considera “piso climático crioromediterráneo”, una combinación de ecosistema alpino con ciertas particularidades propias de su latitud meridional. Inviernos fríos que contrastan con un verano relativamente seco y con temperaturas máximas agradables aunque no es extraño que pueda llegar a helar en las cimas incluso en julio o agosto. La capa de nieve suele permanecer entre noviembre a junio y en octubre es fácil que comience a nevar, así como que las manchas de nieve aguanten hasta bien entrado agosto.

 

Deportes de nieve a las puertas de Madrid

De todo lo dicho se puede deducir que los deportes de montaña como escalada, bicicleta de montaña, senderismo son preeminentes en Guadarrama, así como el esquí en invierno (existen dos pequeñas estaciones en Guadarrama). Particularmente curioso son las grandes posibilidades para el alpinismo invernal, escalada en hielo y esquí de montaña que tiene el macizo de Peñalara, donde todos los inviernos se pueden ver alpinistas ascendiendo por corredores y vertiginosas laderas y a los esquiadores descendiéndolas. Es aquí donde se gestó el esquí español a principios del siglo pasado y, hoy en día, es una escuela del esquí más exigente y espectacular: el denominado “de dificultad” y o esquí extremo.

Esta modalidad, que consiste en esquiar corredores, tubos y vertientes que pueden superar los 50º de inclinación, tiene en el macizo de Peñalara y algunas otras montañas de Guadarrama una afición creciente cada año año, que sorprende a cualquiera incluidos muchos esquiadores de Pirineos o Alpes que no imaginan que se esté practicando esquí de dificultad al máximo nivel en unas montañas modestas si las comparamos con otras más altas, tanto de España como del resto de Europa, y aún más sorprendente si se considera que esto ocurre a menos de una hora en coche del corazón de una metrópoli europea como Madrid.

Texto y fotografías Enrique Ribas (revista NIX)

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En coche

Por la AP6 (Autovía de La Coruña) hasta el kilómetro 39,800. Luego por la M-601 hasta el puerto de Navacerrada, en lo alto del puerto tomar a la derecha por la C-604 hasta el puerto de Cotos. En total unos 65 kms.

En tren

La red de tren de cercanías conecta con el metro de Madrid en las estaciones de Atocha, Recoletos, Nuevos Ministerios y Chamartín. En cualquiera de estas se toma la línea de tren C-8 hasta Cercedilla (1 hora 30 minutos desde Chamartín) y en Cercedilla se toma el tren de montaña que nos lleva al puerto de Cotos (unos 45 minutos).

Horarios y tarifas en:

http://www.renfe.com/viajeros/cercanias/madrid/

Desde Cercedilla hay tren hasta Cotos desde las 9,35 cada hora hasta las 13,35 y de regreso desde las 14,43 a las 18 h (consultar horarios).

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Punto de partida: Puerto de Cotos (1800 m.)

Desnivel: 600 metros

Altitud máxima: 2430 m.

Dificultad ruta: Ruta fácil de montaña

Equipo: botas, mochila y algo de abrigo (en verano sin nieve)

Tiempo aproximado: 3 horas de ascenso y 1 de descenso

Observaciones:En verano es una caminata fácil. El tiempo y la temperatura no tienen nada que ver con la ciudad de Madrid. Prever entre 15º y 20º C menos. Ojo a las tormentas en verano. La zona alta es de difícil orientación sin visibilidad. Terreno de alta montaña. En invierno es una ruta sencilla pero alpina. Equipo completo de invierno incluido piolet y crampones.

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