El RastroSi en Londres encontramos Portobello, en París el Marché aux Puces y en Roma Porta-Portese, Madrid tiene en El Rastro, su particular jungla de extrañezas donde se puede encontrar, ver y comer de todo. Presidido por la estatua de Cascorro, un héroe de la guerra de Cuba y antaño vecino del barrio, este mercadillo de más de tres mil quinientos puestos, es uno de los más antiguos de Europa. Nacido oficialmente en 1740, se sabe que ya en el siglo XV, se reunían allí muchos carniceros y despiezadoresdel entonces cercano Matadero de la ciudad junto a los  curtidores de cuero de las industrias aledañas. Allí revendían ropa, objetos y muebles sobrantes. Y desde entonces, como en un circo sin carpa, en El Rastro se puede ver y comprar todo lo que se pueda imaginar: desde trapos de segunda mano, una camiseta de marca a precio demasiado accesible, un ordenador portátil, hasta una mesa rococó del XIX  sólo apta para bolsillos cargados. Abrimos bien los ojos, porque el telón se levanta pronto, a las nueve de la mañana, y uno de los mayores espectáculos que se puede ver en Europa se enseña con tantos detalles como los paisajes de Monet o los personajes de un cuadro de El Bosco. Estamos en un amplio cabaret con miradas descaradas, ariscas, coquetas, discretas y atrevidas. Todo cabe en este cortejo único en el mundo.

DESAYUNO CASTIZO O “HEALTHY”

Antes de iniciar nuestro paseo dominical, desayunamos de la manera más castiza. En la Calle de Santa, en una paralela de Ribera de Curtidores, encontramos una churrería que desde hace cinco generaciones da de comer a este singular mercadillo. Los churros o “frutas de sartén” son harina y agua frita en aceite que aquí casan con la historia. De esta centenaria churrería se nutren la mayoría de los bares de la zona, donde podrá mojar este símbolo de la gastronomía madrileña con un buen chocolate. Si prefiere algo más ligero, hemos encontrado, volviendo sobre el mismo camino hacia la Plaza de Cascorro, “La pastelería del Duque” (Duque de Alba 1) o “Pan Adoré” (Plaza Carcorro 20), donde el desayuno healthytambién nos puede avituallar antes de iniciar una de nuestras aventuras más madrileñas.

Un artículo de Juan Novo. Novoletras.com
Lee el artículo completo en el nº 2 de Mad4U