Uno de las mejores formas de moverte por Madrid son las bicicletas de la EMT (Bicimad).

Para utilizarlas debemos registrarnos y podemos hacerlo de dos formas:

  • Abonado anual. En la web www.bicimad.com, en la aplicación móvil de Bicimad, en el teléfono 010 (915 298 210 si llama fuera de Madrid) o en las Oficinas de Atención a la Ciudadanía de Línea Madrid. El usuario recibirá una clave de abonado con la que recoger su tarjeta en el tótem de la estación. A partir de este momento, el abonado simplemente tiene que acercarse a cualquiera de las bases de BiciMAD para disfrutar del servicio, siempre y cuando disponga de saldo en su tarjeta.
  • Como usuario ocasional, a través del tótem de la estación, donde se le proporcionará una tarjeta de 1, 3 o 5 días y se le facturará al final del período seleccionado en función de la utilización del servicio.

Cómo elegir una bicicleta de bicimad

Las bicis de la EMT de Madrid (Bicimad) son una verdadera maravilla siempre que funcionen correctamente. Sin embargo es importante que elijamos una que esté en buen estado ya que de lo contrario podemos tener problemas. En teoría no deberíamos pagar por una bicicleta que esté en mal estado pero siempre es más rápido elegir bien antes de introducir nuestra tarjeta y evitar así reclamaciones. Para elegir correctamente recomendamos estos pasos:

  1. Comprueba que la luz del estacionamiento está verde. Si no lo está, simplemente descarta esa bici. 
  2. Comprueba el estado de las ruedas. Una bici pinchada es un problema. Comprueba que las dos ruedas están en buen estado. Basta apretarlas con dos dedos o incluso dar una pequeña patadita en la cubierta para comprobar que están en perfecto estado.
  3. Comprueba el estado de la electrónica y de la batería. Si la batería de tu bici está en mal estado, lo lamentarás cuando lleguen las cuestas arriba. Comprobar la carga es sencillo. Pulsa el botón de encendido y observa los indicadores luminosos. 
  4. Comprueba el funcionamiento del motor. Ahora que ya sabes que las ruedas están bien y la batería cargada, sólo falta comprobar que la energía de la batería hace funcionar el motor. Para hacerlo levanta un poco con una mano la parte trasera de la bici y mueve un poco los pedales. Puedes hacerlo con la otra mano co incluso con un pie (pedaleando). La rueda delantera (la que permanece dentro del estacionamiento) comenzará a rodar. Si no lo hace, es que la bici tiene algún problema. Prueba con otra. Es importante que para hacer esta prueba hayas encendido previamente el motor (botón On/Off).
  5. Los pequeños detalles. Una vez superadas todas estas pruebas ya tienes una bici con la que puedes circular sin problemas. Ahora sólo falta (si es que lo necesitas) comprobar que los pulpos del transportín y el timbre, funcionan. Esto ya no es imprescindible pero si puede ser importante. 
  6. Introduce tu tarjeta y a circular 😉
    Recuerda: Si tienes menos de 16 años, el casco es obligatorio.